RESPIRE-CLIMA es reconocido por la iniciativa IG3IS
El sistema RESPIRE-CLIMA, desarrollado por el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha sido reconocido por el Sistema Integrado de Información sobre Gases de Efecto Invernadero (IG3IS, por sus siglas en inglés), una iniciativa liderada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este hito refuerza la credibilidad del sistema y lo posiciona como una de las herramientas líderes a nivel mundial para la monitorización de emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄) con alta resolución espacial y temporal.
El programa IG3IS valida que RESPIRE-CLIMA cumple con los estándares internacionales más exigentes en modelización atmosférica y estimación de emisiones. El sistema genera mapas diarios y anuales de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con una resolución de hasta 1 km × 1 km, combinando inventarios basados en actividad con observaciones atmosféricas. Esta precisión permite a España rastrear emisiones recientes, identificar tendencias y evaluar la eficacia de las políticas de mitigación.
"El reconocimiento es más que un logro técnico, representa una garantía de calidad y transparencia, elementos esenciales para generar confianza en la acción climática. A medida que los países tienen que cumplir con los objetivos del Pacto Verde Europeo y del Acuerdo de París, contar con un sistema nacional fiable de monitoreo de emisiones es un activo estratégico", afirma Marc Guevara, coordinador científico de RESPIRE e investigador del BSC.
¿Por qué es importante para España?
España se suma ahora a un reducido grupo de países que cuentan con sistemas de monitoreo de GEI respaldado por el IG3IS. RESPIRE-CLIMA permite:
Apoyar la acción climática local y nacional, ofreciendo datos adaptados a regiones, ciudades y sectores.
Verificación independiente de la reducción de emisiones de GEI en sectores como la energía, el transporte, la industria o la agricultura.
Seguimiento rápido de emisiones, con información disponible pocos meses después de su ocurrencia, permitiendo respuestas casi en tiempo real.
Mayor transparencia y capacidad de reporte, alineada con el marco de gobernanza climática de la UE y los compromisos del Acuerdo de París.

